Estados Unidos es el país de las oportunidades y el país donde prosperar… -o al menos eso dicen ellos-, y a Nueva York podríamos considerarla la capital de ese pais en lo que a este aspecto se refiere. Por tanto desde que pises suelo en la ciudad te darás que todo el mundo quiere hacer negocio, y los primeros, los taxistas piratas.
Cuando llegues al aeropuerto, y salgas por la puerta para la parada, te asaltarán varias personas, siempre con buenas maneras, preguntándote si necesitas un taxi para algún lugar de la ciudad. Estos señores tienen taxis piratas que lejos de garantizarte un mejor precio pueden provocar que pagues hasta el doble y con la mitad de seguridad. No son por tanto aconsejable pues en cada aeropuerto existe una autoridad del transporte que te entregan incluso formularios impresos en el momento que te montas en el taxi para aportar sugerencias, quejarte o algo tan importante como reclamar un objeto perdido.
Si un viaje a Nueva York es un sueño para todos nosotros, moverte por la ciudad en limusina lo es aún más.
Una limusina es sinónimo de lujo y exclusividad. Son coches son chófer propio, muy amplios y con todas las comodidades que imaginas (climatización, minibar, televisión…). Pero no creas que alquilar una limusina es tan caro como se puede pensar, ya que, de hecho, muchas empresas utilizan este medio de transporte cuando deben mover a grupos de alrededor de 8 empleados, aunque algunas limusinas tienen capacidad hasta para 24 personas.
Las limusinas se alquilan por hora, variando el precio de los 90 a los 140 dólares dependiendo del tipo de coche que sea y del día y horario. Lo más barato es reservar entre semana y en otoño. Para ello nada mejor que hacerlo a través de internet, solicitando siempre una stretch-limo, aunque también las encontraremos en los aeropuertos para recoger grupos y en las puertas de los hoteles y discotecas.

¿Hay algo más típico en Nueva York que sus taxis? Los hemos visto en infinidad de ocasiones en infinidad de películas. El taxi (yellow cab) es, con total seguridad, el medio de transporte que más se utiliza en la ciudad de Nueva York. En taxi puedes viajar de una punta a otra de la ciudad, en cualquiera de los cinco distritos.
En Nueva York pedir un taxi no es diferente a como lo harías en cualquier otra ciudad. Levantando la mano es suficiente, aunque debemos fijarnos en el cartel que llevan en el techo. Si está encendido el taxi está libre, si está apagado el taxi está ocupado. En caso de que veamos las palabras off duty significará que el taxi está fuera de servicio.
El precio de inicio es de 2.50 dólares, y luego, alrededor de 1 dólar por cada kilómetro recorrido. Si decides bajarte del taxi y te tiene que esperar, te cobrarán 20 centavos por minuto. Luego, tal y como hablamos en el apartado propinas e impuestos, debemos dejar al menos un 15%.
El metro (subway) de Nueva York es, con total seguridad, el mejor medio de transporte de la ciudad. Está dirigido por la empresa MTA (Metropolitan Transport Authority) y transporta a diario a más de 4.500.000 de personas.
El metro de Nueva York funciona las 24 horas durante todo los días del año, cuenta con más de 475 estaciones y 26 líneas diferentes.
Cuando estemos en Nueva York podremos ver que existen dos tipos diferentes de metros, los locales y los express (expresos). Los primeros paran en cada estación mientras que los segundos sólo lo hacen cada cuatro o cinco estaciones. Los reconoceremos fácilmente. Si no has visitado antes la ciudad es recomendable montarte en el metro local ya que así evitas el riesgo de equivocarte de parada.
El metro se utiliza con una tarjeta, la MetroCard, que se puede adquirir en expendedores situados en las estaciones pagando en efectivo o con tarjeta. Allí también podremos encontrar información con mapas.
Los autobuses en Nueva York funcionan 24 horas al día igual que el servicio de metro. Identificar las rutas de los autobuses es sencillo, pues cada una lleva la inicial de cada uno de los cinco distritos. Así, las que circulan por Manhattan llevan la M y el número de autobús, Staten Island la S, Queens la Q, El Bronx la Bx y Brooklyn la B.
Como bien supones, moverse en Nueva York en autobús no es demasiado recomendable como en cualquier gran ciudad debido al gran tráfico que hay. Demasiados semáforos, atascos… los autobuses paran cada poco y por tanto sólo merece la pena para trayectos cortos. Para distancias más largas viaja en metro.
Para pagar en los autobuses puedes utilizar tu tarjeta MetroCard o pagando dos dólares en moneda. En cada parada, como en la mayoría de ciudades, encontrarás más información y horarios de cada uno de ellos. ¡Buen viaje!
El Water Taxi (taxi acuático) es uno de los medios de transporte de los que dispone Nueva York, aunque también podemos considerarlo un medio de ocio, ya que es un ferry o catamarán de color amarillo y con capacidad para 75 pasajeros que va por los ríos Hudson y East River, cubriendo el uptown, midtown y downtown de Manhattan, así como también Brooklyn.
El Water taxi es un medio transporte nuevo que tiene un precio de 5 dólares por persona que da derecho a un viaje hasta la siguiente parada. Para más de una parada el precio es de 10 dólares y el tour completo tiene un precio de 20 dólares para los adultos, 18 dólares para mayores de 65 años y 12 dólares para niños menores de 12 años. También se pueden adquirir bonos para viajar en un día tantas veces como se quiera.