Cuando el río suena agua lleva, y desde hace muchísimos años se escucha que en Estados Unidos se come mal. Es algo que puedes comprobar por ti mismo cuando viajas a Nueva York y nueve de cada diez sitios para comer que ves sólo tienen pizzas, hamburguesas o bocadillos con más calorías de las que puedas imaginar. Un pequeño rincón para las ensaladas, eso sí, sin aceite de oliva, sólo con salsas que la convierten en comida basura también.
Las bebidas tampoco se escapan, y podemos hablar de bebidas basura, con sodas con más cantidad de azúcar de lo normal. Si tu viaje es sólo para una o dos semanas seguramente compenses toda esta comida basura con el andar por toda la ciudad durante todo el día, pero si vas a estar más tiempo en Nueva York te aconsejamos que cambies de hábitos y no hagas de comerte una pizza o un panini una norma diaria.
Encontrar una pizza en Nueva York es tan fácil como encontrar un taxi. En cada esquina seguro que encuentras un puesto que venda enormes slices o porciones de pizza de masa muy gruesa y crujiente, y con una lista infinita de toppins o ingredientes que hacen que tu pizza pese medio kilo por lo abundante que son.
Existen pizza de cuatro quesos, de brócoli, espinacas y champiñones, de macarrones (pasta pizza), de pepperoni, de pollo y piña… y muchos más que ni imaginas.
El precio de las porciones de pizza no es excesivamente alto y ronda los 4.5 dólares. Muchos restaurantes ofrecen menús de pizza y bebida por 6.5 dólares. A pesar de que exista un horario concreto para el almuerzo y cena, en Nueva York puedes comer pizza 24 horas. Si es que tu estómago te lo permite.
Los paninis en Nueva York ocupan también un lugar preferencial en la lista de productos consumidos para el almuerzo, cena o incluso desayuno. En ellos podemos encontrar desde el más clásico de jamon, queso y pollo hasta algunos con pollo empanado, cebolla caramelizada y mermelada de frambuesa. En los restaurantes encontrarás mostradores refrigerados con muchos bocadillos que te calentarán en un momento y podrás comerlos alí mismo o hacer un take away y comerlo por la calle.
El precio de los paninis es bastante similar al de las porciones de pizza, alrededor de 4.5 dólares aunque si pides alguno más sofisticado puede llegar a los 7. ¡Buen provecho! ¡Y cuidado, que enganchan!.
Comer en la calle es algo habitual para el turista que quiere conocer Nueva York en no demasiados días. En los puestos de comida puedes encontrar desde un perrito caliente hasta pretzels pasando por pollo al curry, almendras, avellanas, quesadillas… y mil cosas más. Además, por supuesto, disponen de bebidas frías.
En muchos de los sitios de comida rápida que encontrarás en Nueva York podrás hacer un take away y comértelo por la calle. Ensaladas, pizzas, hamburguesas, pasta…. te preguntarán siempre al pedir si los quieres para llevar o comer allí, y te lo prepararán perfectamente para que puedas comértelo donde te apeteza.
Puestos de comida callejera encontrarás a lo largo de las principales avenidas en cada esquina, y en las avenidas secundarias cada dos o tres esquinas. Atienden personas latinas en la mayoría de los casos por lo que no tendrás problemas para entenderte con ellos si sólo hablas español. Sólo se puede pagar en efectivo, obviamente, y están vendiendo hasta las 21.00 horas aproximadamente. ¡Buen provecho!
Deseoso de comerte un perrito caliente nada más llegar a Nueva York? No te preocupes, los puestos de comida callejeros se cuentan por cientos en la ciudad y en todos ellos encontrarás hotdogs a dos dólares, con ketchup, mostaza o lo que quieras. ¡Están exquisitos, pero no abuses de ellos!
Encontrar un restaurante McDonald’s en Nueva York no es difícil. Como puedes ver en el mapa, existen muchos repartidos por toda la ciudad. McDonald’s a pesar de lo que podamos pensar, no es de los restaurantes más visitados por los neoyorquinos, que prefieren los carritos de comida o los take away de ensaladas y buffet.
De cualquier modo, ¿hay algo más americano que comerse una hamburguesa de McDonald’s en pleno corazón de Nueva York? Tú decides. Que aproveche.
Pretzels en Nueva York
Un pretzel estadounidense es un tipo de galleta o bocadillo horneado, y retorcido en forma de lazo. Su origen es alemán, y es bastante popular en otras regiones del mundo. Su nombre proviene de la palabra alemana Brezel, derivada del latín bracellus, “brazo pequeño”. Este nombre se debe a que su forma recuerda a dos brazos entrelazados. En Alemania y especialmente en la Baviera, lugar de su nacimiento, el Pretzel es muy diferente al de Estados Unidos. Forma parte de la comida típica del país y es un pan salado.
Básicamente existen dos categorías: los pretzels de galleta y los pretzels de pan suave. El segundo tipo puede ser preparado con una gran variedad de sabores, que incluyen almendra, ajo, etc.
En los carritos callejeros de comida que encontramos por Nueva York uno de los productos más habituales son los pretzels, unas roscas de pan con sal que a pesar de ser bastante simples son muy sabrosas.